Conductores Ebrios o Distraídos en Colton: dos casos, no uno
Cuando lo choca un conductor borracho o uno que iba texteando, nacen dos casos distintos. El criminal — la multa, el arresto, el juez — lo lleva el fiscal, y a usted no le paga ni la grúa. El civil — su compensación — es el suyo, y no depende de que al otro lo condenen.
La ventaja de estos casos: la evidencia del otro lado es contundente. El alcoholímetro, el reporte del arresto, los registros del teléfono (que se piden por escrito y con orden), las cámaras del bar o de la esquina. La culpa casi nunca es la pelea; el monto, sí.
Y en DUI hay algo que los demás casos no tienen: la posibilidad de daños punitivos — dinero extra para castigar la conducta, encima de su compensación. La corte de California los permite contra el que decidió manejar borracho.
El caso criminal avanza solo; el suyo no. El expediente médico de Arrowhead, los registros y las cámaras se aseguran esta semana — condena o no condena.